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Nunca es tarde…

Nunca es tarde…

Por Fernanda Fontes

Cuando la dicha es buena…reza el dicho, y es literal.

Se trata de ese momento en que descubrís tu talento, tu don, el ¿para qué naciste?, y no importa qué edad tenes cuando te das cuenta, cuando lo reconoces y cuando lo intentas.

Hoy el ejemplo lo da el Sr. Omar Clok, uruguayo, que a sus 34 años, luego de correr su primera carrera, y casi no sobrevivir para contarla, descubrió su don, su talento. Pero sobrevivió, y en pocos días, a poco de cumplir 61 años, participará del Mundial de Atletismo Master en Lyon, Francia.

Aquella primera carrera la terminó en una ambulancia, deshidratado, en muy mal estado, episodio que lo marcó y por eso se propuso entrenar para nunca más sentirse así.

Omar nació el 14 de agosto de 1954 y a los 20 años se fue a vivir a Ciudadela en la provincia de Buenos Aires. Allí conoció a su compañera de vida, María Elena, con quién se casó. Se desempeña hasta el día de hoy como carpintero, oficio que aprendió en la U.T.U de Las Piedras.

Después de aquel primer episodio, comenzó a entrenar solo, todos los días. En el campo donde corría se cruzaba a diario con otro solitario corredor.

Un día se presentaron y ese solitario corredor, que se llama Ignacio Torales, y con quien conserva hermosa amistad hasta el día de hoy, le propuso ir a entrenar a la Plaza de Deportes de Chacarita, y ponerse bajo las órdenes del entrenador, Don Ismael Yanuzzelli, (Director y Entrenador del Club Allievi,) quién vio en Omar gran potencial. Empezó a entrenar a sus 34  años de edad. Y su olfato no le falló.

“Don Isma”, como lo llamaban cariñosamente, le dio las primeras herramientas para su entrenamiento, que lo llevaba, carrera tras carrera que participaba, a subir al podio que tanto  anhelaba.

Su pasión por el atletismo y el querer aprender más de su “amateur profesión” lo llevó a cursar en el año 1991 la  Carrera de Instructor Nacional de Atletismo. Asistía a clase en el turno nocturno, de lunes a viernes de 19 a 23:30 horas. Después de trabajar como carpintero y entrenar, se iba a estudiar, con 37 años de edad. Omar supo reunir los ingredientes que te llevan al éxito: foco, capacitación y le agregó la voluntad y la pasión.

Una vez que comenzó a competir y cosechar logros en Argentina, se propuso venir a competir en la San Fernando y Doble San Antonio en su añorado Uruguay. Recibió varios premios destacándolo como mejor extranjero, siendo uruguayo.

A fines de 1998 decidió volver con su familia a Uruguay, de donde no se volverán a ir para suerte de todos los que quieran entrenar y aprender de uno de los referentes del atletismo en Uruguay.

Su esposa María Elena también se dedicó a la pasión de su  marido. Primero como representante del club en las reuniones de la federación, y luego recibiéndose de Jueza de Atletismo. 

De allí en más, ella siempre lo acompañó en cada prueba que participó, sea calle o sea pista, donde por ética, cuando él participa se retira y por fuera le “tira los parciales”.

Hoy con “jóvenes e inspirados 60 años”, casi 61, sigue compitiendo y cosechando logros.

Su próximo gran objetivo es participar en el “Mundial Master de Atletismo” en la ciudad de Lyon, Francia en el mes de Agosto. Este será su tercer mundial. En el año 2006 estuvo presente en el Mundial de Italia (Riccione) y se trajo la medalla  de bronce en los 8 km de Cross Country en la categoría entre 50 -54 años. Después, participó en el Mundial de Brasil (Porto Alegre) de donde trajo la medalla de plata en los 3000 mts con obstáculos en la categoría de 55-59 años. Y para este año está inscripto para competir y defender los colores de la celeste en: 800 mts, 1.500 mts, 2.000 con obstáculos y 8 km de Cross Country. Sin ánimo de meterle presión….¿No le llegó la hora de traer la de oro? Jejeje Ojalá se le de.

Es dueño de un palmarés a nivel nacional e internacional extenso y muy valioso, que te hace preguntar: ¿por qué no habrá nacido en un país con más recursos destinados a los deportes y políticas que apoyen a estos ejemplares deportistas?  Sistemáticamente lo hace  todo a pulmón.

Si bien el dicho dice que “Nadie es profeta en su tierra”, en su caso no fue así: ha obtenido medallas en el Torneo Nacional, Sudamericano, Gran Prix y Mundial. Omar participa y trae medallas dejando bien en alto a Piriápolis, al Departamento de Maldonado y al Uruguay.

Desde aquellos 34 años cuando comenzó hasta hoy con 60 años sigue corriendo, participando, ganando, formando atletas (hacer clic para leer post sobre Santiago Casco) y brindando sus conocimientos a toda persona que quiera abrazar este hermoso deporte que es el atletismo.

Con este post y desde el blog de N+P queremos alentarlo en este nuevo gran desafío. Estaremos pendientes de su experiencia.

Gracias Omar por  demostrarnos que siempre se puede y que la edad no es un impedimento.

Gracias Omar  por tu ejemplo.

Nunca mejor aplicada la máxima:

“Nunca es tarde cuando la dicha es buena”.

 

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2017-02-25T20:48:27+00:00 July 21st, 2015|Categories: Actitud Positiva, Artículos, Fernanda Fontes, Uncategorized|0 Comments

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