in ,

La celebración de los cuatro sentidos

En el año 2010, Pascual y Azahara, dos jóvenes hijos de padres ciegos (Pascual y Merche) se propusieron regalarle a sus padres un día muy especial en su 25 aniversario. Su idea era celebrar los cuatro sentidos (oído, olfato, tacto, y gusto).

La compañía de alimentos Campofrío los apoyó y se filmó un corto con la historia. 

Comienza en la mañana, con la celebración del oído. Los padres son despertados por un grupo de música de cámara en su propia casa. Más tarde los cuatro visitan una fábrica de perfumes, donde huelen diferentes esencias, que les hacen recordar lugares y momentos. En la tarde, visitan Quentar de la Sierra, en Granada, el pueblo natal de Pascual, donde los esperan sus amigos y familiares. Pascual reconoce a cada persona querida, tocándole el rostro o la mano. Finalmente, en la noche cenan, y prueban comidas preparadas especialmente para la ocasión.

Sobre el final, se escucha la voz de Pascual (hijo), que dice: “Ellos nos enseñaron desde el primer día que hay dos maneras de tomarse la vida: lamentarte de todo lo que te falta, quejándote por el sentido que la vida no te dio; o aprovechar al máximo lo que si tienes”. 

 El video tiene una duración de 7 minutos y se puede ver haciendo clic en este link.

 

Artículos relacionados:

Daniel, el maestro que contagia energía positiva

Una hora de juego

Imagen: Captura de pantalla del corto “La celebración de los 4 sentidos”. La familia viaja en un auto con la capota levantada. En los asientos delanteros van Pascual padre e hijo, y en los de atrás Merche y Azahara. 

 

 

 

No te pierdas lo mejor de No Más Pálidas

Suscríbete para recibir más contenido Anti-Pálidas a tu inbox.

Thank you for subscribing.

Something went wrong.

What do you think?

17 points
Upvote Downvote

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Loading…

0

Por favor, hoy haz algo amable

Nueve cosas que los jefes hacen… y entonces los mejores se van