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Un regalo de esperanza

Durante los primeros meses de su embarazo, la madre de Tony Melendez sufrió de nauseas, y el médico le recetó Talidomida. Ese medicamento, que se entregó a muchas madres en esos años en Nicaragua, se descubrió después que tenía efectos colaterales con graves consecuencias para los bebés. Nacieron muchos niños con deformidades, sin brazos o sin pies. 

Tony Melendez nació en enero de 1962, sin brazos. Sus padres, ante la precariedad del sistema de salud nicaragüense y la necesidad de ayudar a su hijo, decidieron emigrar hacia los Estados Unidos.

Cuando era muy chiquito Tony no percibía muy bien que le faltaban los brazos, pero cuando pudo entender fue una experiencia muy dolorosa para él. En un video realizado por la Fundación Teletón en el año 2000, contó: “Los niños decían ‘¡no tiene brazos!’. A mí me dolía el corazón”.

Pero gracias a su gran fuerza de voluntad y el apoyo de sus padres, empezó a usar sus pies para hacer cosas que los demás realizamos con las manos. Aprendió a escribir, a jugar al fútbol, y de adulto incluso aprendió a conducir un auto especialmente adaptado para él.

“Yo siempre soñaba casarme un día”, dijo, “pero de joven las señoritas se corrían”. Un día conoció a una mujer que se enamoró de él, se casaron y adoptaron dos niños.

La música fue algo que conoció desde pequeño: su madre cantaba y su padre tocaba la guitarra. Un día se puso a jugar con la guitarra de su padre e intentó sacar sonidos usando los dedos de sus pies. Le adaptaron una guitarra para tocar con los pies. “Practicaba 6 a 7 horas por día y con eso la música comenzó a sentirse como música”, dijo.

Hoy vive en Estados Unidos, y brinda conciertos en los que canta y toca la guitarra y además da charlas motivacionales. Editó varios discos y publicó los libros “A Gift of Hope” (Un regalo de esperanza) y “No me digas que no puedes”.

“La gente me ha preguntado. ‘Tony ¿por qué te sentís tan entero?’”, contó en el video de Teletón. “Por que tengo estas cosas (mueve los pies) que me hacen todo, tengo mi familia que es preciosa, y mi corazón quiere bailar, cantar, vivir la vida, porque en los ojos de mi Dios yo soy entero”. 

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Imagen: Tony Melendez tocando con su banda. 

TJM Band

 

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