Estas tres películas tienen un mensaje en común: lo más importante es el equipo. 

Sobre Invictus se ha hablado mucho en los últimos años. Está basada en una historia real sobre Nelson Mandela (interpretado por Morgan Freeman), y es una muestra de grandeza de espíritu y de sacrificio por los intereses colectivos. En 1994, Mandela, que había estado en prisión durante 27 años por las políticas de apartheid, fue electo presidente. En 1995, se iba a celebrar en Sudáfrica la Copa Mundial de Rugby. El equipo de rugby sudafricano, los Springboks, eran un símbolo del poder blanco. Mandela decide apoyar el equipo, capitaneado por Francois Pienaar, proveniente de una familia afrikaner. Además de la historia del equipo, es de gran calidez humana la relación personal entre Mandela y Piennar. (Años después, Mandela fue padrino de uno de sus hijos). 

Hurricane Season y We are Marshall, son dos películas sobre equipos deportivos destruidos por catástrofes. En el caso de Hurricane Season, se cuenta la historia de Al Collins (interpretado por Forrest Whitaker), coach de un equipo de basquetbol del colegio  John Ehret High School. En el año 2005, cuando el Huracán Katrina destruyó gran parte de la ciudad de New Orleans, muchos habitantes abandonaron el lugar, de forma provisoria o permanente. El equipo de basquet de John Ehret se quedó casi sin jugadores, y Al Collins armó un equipo con jugadores de cinco liceos diferentes. El objetivo principal fue mantener la esperanza y el sentido de pertenencia luego de la catástrofe vivida. 

We are Marshall comienza con un terrible accidente. El 14 de noviembre de 1970 se estrella el vuelo 932 de Southern Airways, y mueren todos los jugadores del equipo de fútbol americano y varios miembros de la junta directiva de la Universidad de Marshall (Huntington, West Virginia). La película cuenta la historia real de Jack Lengyel (interpretado por Matthew McConaughey), que asumió pocos meses después el cargo de coach del equipo. Al igual que Al Collins en Hurricane Season, y de Francois Pienaar en Invictus, Lengyel lidera un equipo que es un símbolo más allá del deporte. Es un símbolo de unidad y de esperanza de un pueblo, de una ciudad, de un país. 

 

Artículos relacionados:

Nelson Mandela: Amo de su destino, capitán de su alma

 

 

Únete a nuestra lista

Suscríbete para recibir más contenido Anti-Pálidas a tu Inbox (No te preocupes, no enviamos muchos e-mails, y siempre te puedes borrar.)

Gracias por suscribirse.

Algo salió mal.

Leave a Reply

Cine de vacaciones (3): Invictus, Hurricane Season y We are Marshall

Send this to a friend