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La Piedra

La Piedra | Ver Otras Historias

(Seudónimo: Colacho)

 

Sobre una playa tranquila transcurre esta historia.

Aquel día , se dijo a si misma que lo lograría , esperaría paciente el momento de que otro bañista , se acercara y en esos momentos aburridos del día , se dignase a experimentar con ella.

Pasaron horas y nada , el sol calentaba su cuerpo y hervía a tal punto que tomarla era seguramente quemarse la mano , o los pies según el momento y la circunstancia.

Ella era una pequeña piedra entre tantas aquellas que rodeaban los riscos de las barrancas y se mojaban continuamente con el oleaje.

Una pequeña piedra entre miles no tenia una significancia aparente.

Las había de todas  formas y colores , redondeadas y pulidas por el mar, chatas y alargadas, ovaladas, grandes y redondas, de color marfil o con betas rosadas , algunas color azabache y otras rojizas.

Ésta era una pequeña piedra chata , no tan lisa ni aterciopelada como simulaban las demás , una piedra mas bien común y corriente , de esas que nadie repararía en ver.

Sin embargo ella se sentía mal , muy mal pues sentía que no cumplía con su cometido.

¿Acaso una piedra tiene algún cometido ? Tal vez las de las playas sí.

Una piedra cumple muchas funciones en la arena y en las manos de los niños , ser la puerta de un castillo ,el puente levadizo , una mesa donde comen las muñecas , una silla improvisada y miles otras maneras de ser parte de algo.

Los mas jóvenes hacían competencias con ellas y las arrojaban de tal forma sobre la superficie del agua dando varios saltitos, para que en el ultimo se zambulleran precipitadamente al fondo del agua.

Ahí estaba su preocupación , pues ella había sido arrojada varias veces a la mar , y en el momento culmine , zas ! no se hundía.

¿Desde cuando una piedra flota en el mar ?

Ella volvía abatida cada vez que era lanzada , en el vaivén de las olas que la mecían como una tabla , como una hoja , y la depositaban nuevamente en el pedregal de siempre.

De pronto ve a lo lejos un grupo de jóvenes que venían hacia ellas y se estremeció ante la posibilidad de que esta vez lo lograría. Fueron varios los muchachos que tomaron unas piedras y de a uno por vez , lanzaban a ras de la superficie su proyectil.

10…11…12 saltos dio la primera y un griterío se escucho.

8….9….10… dio otra , 15…16…17 la siguiente y estallaron de alegría.

Era su turno , sentía la presión de la mano de su partenaire y sintió la brisa , 8….9… y pensó que aun podía mas, 10…11….12… y tan solo un poco mas 13….14 …. 15…16…y …quedo flotando como una barcaza mientras veía que las demás bailaban en el fondo.

Tardo dos horas en llegar a la orilla , era de noche ya …el agua fría y ella triste.

La luna era muy grande , iluminaba todo, el sonido del mar al que ya odiaba no la dejaba en paz.

Una piedra no debe flotar se decía a si misma,¿ acaso nadie la comprendía?

Una figura aparecía a lo lejos , nunca había visto nada igual.

¿Era un ave?. ¿Era un perro? ¿Que era aquello que venia hacia ella?

Ey !! dijo.

¿Que eres? añadió ?

Soy un ave – dijo la figura.

La piedra que no podía hundirse escudriño bien su figura y respondió.

¡Imposible ! las aves vuelan y tienen alas y por lo que veo tu no las tienes.

¡Soy un ave! como te atreves a contradecirme !respondió la figura.

¡Que no pueda volar a pesar de mis alas , y mas aun , que mis alas no sean como las de las demás aves que surcan el cielo y los vientos , no significa que no sea un ave!

Como si el volar sea exclusividad solamente de los que tienen alas , ¿acaso los aviones no vuelan y tienen alas y no son aves?.

¿Que es lo que pasa por tu pensamiento para juzgarme por mis posibilidades y mas aun por mi aspecto?

Yo soy una piedra y no puedo hundirme en el agua, y las piedras fuimos echas para tener peso ,para ser mas fuertes que el mar , para hundirnos en el fondo del océano.

Tu ignorancia me abruma. – le respondió la figura.

Yo nado bajo el agua y no soy pez , no fui hecho para nadar en un principio, pero me adapté.

La vida va de eso , de adaptarnos y aceptar nuestras posibilidades, a veces los “defectos” para la mirada de los demás , son virtudes para nosotros.

Muchas aves se rieron de mi cuando no pude volar, pero no existe en el mundo nadador igual a mi y sigo siendo un ave.

¿Que eres entonces ? le pregunto la piedra que no se hundía.

Un pingüino. – le contestó.

La piedra se quedo muda y sintió vergüenza de si misma.

El pingüino tenía razón , nunca fue mas que ella misma por compararse con las demás , por creer que la condición la atañe a su deber como piedra , como si su vida no fuera mas que lo que los demás esperaban de si misma.

Nada me condiciona , y las diferencias no se señalan , se celebran. -pensó para si.

Desde ese día recorrió no solo la playa de punta a punta , se dejo llevar por las olas a otros continentes , a islas desiertas , escucho nuevos idiomas y encontró a alguna otra piedra mas con su mismo atributo.

A veces ve a su amiga ave nadadora , vaya contradicción.

A fin de cuentas. ¿ La vida no esta llena de contradicciones ?.

Fin.

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